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Economía
Venezuela 2010
Perspectivas imprecisas
Como era de esperarse, el escenario económico en este nuevo año es muy impreciso. Mientras que voceros del gobierno dicen que pondrán freno a la inflación, el sector privado afirma que ésta se incrementará irremediablemente. A esto se suma la reciente devaluación del bolívar
26/02/2010. Cecilia Domínguez infonews@infonews.com.ve
Expertos economistas afirman que desde hace más tres años Venezuela viene enfrentando una fuerte aceleración en la inflación. En el primer semestre de 2009, la economía venezolana se contrajo 1% en medio del desplome de los precios internacionales del petróleo. El ex director del Banco Central de Venezuela (BCV), Domingo Maza Zavala, asegura que la inflación es un fenómeno que ya no abandonará a la economía venezolana. “No se justifica el hecho inexplicable de que en una economía con controles de precios y de cambio, el índice de inflación para el cierre de 2009 no haya bajado de 26%, en momentos en que lo que caracteriza al mundo es la deflación -caída de los precios- o la baja inflación”. En cuanto al crecimiento de la economía venezolana para 2010 será “cercano a cero” e incluso negativo, y rondará 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB), según afirma el actual presidente del BCV, Nelson Merentes. “Probablemente podamos decrecer”. Asimismo, estima que la inflación se reduzca a 22 ó 20 por ciento. Estas afirmaciones fueron hechas antes de la reciente devaluación del bolívar.
Voz empresarial Jorge Botti, ex presidente de Consecomercio y actual presidente de la Comisión de Economía de Fedecámaras, considera que 2009 fue el “Año de la Resaca”, donde el PIB debió caer entre 1,5% y 2%. Afirma que las ventas de las empresas, salvo las de alimentos y bienes de primera necesidad, estuvieron a la mitad en términos reales de lo que fue el 2008. “Con esto como telón de fondo estamos avizorando un 2010 sumamente complejo desde el punto de vista económico. Creo que vamos a tener un año que posiblemente, en términos de movimiento económico, sea muy similar a 2009, quizás tenga un exiguo crecimiento de 0,5 a 1%. Se va a generar mucha inflación y por ende va a mermar la capacidad adquisitiva. Las empresas estarán facturando más o menos lo mismo que en 2009”. El directivo recuerda que Venezuela venía de vivir cuatro años, hasta 2008, de un período de bonanza petrolera que no se vivía en los últimos tiempos. Afirma que desde los ‘70 no se había conocido esta bonanza. “El gobierno luce con suficientes fortalezas de nuevo para que intente hacer de 2010 algo que yo he titulado ‘La Vuelta del Espejismo’. Creo que el gobierno va a hacer un intento desesperado para volver, a través del gasto público, con dinero que ha venido guardando y con mucha deuda pública que ha venido acumulando, a hacernos sentir que la bonanza está de nuevo con nosotros”. Pero Botti dice que el venezolano sentirá más pobreza y ausencia de oportunidades, aún a pesar del intento del gobierno de hacer creer lo contrario; asegura no obstante, que las empresas aprovecharán ese entorno de gasto público para tratar de recuperarse. En cuanto a las empresas que se verán más afectadas durante este año, el directivo afirma que aquellas industrias que no se consideran de primera necesidad son las que tendrán más problemas de movimiento económico. Por su parte, el presidente del Consejo de Economía Nacional, Efraín Velásquez, tiene apreciaciones nada alentadoras. Al ser consultado por Unión Radio, consideró que este año habrá discrecionalidad de los recursos ya que se celebrará un evento político electoral importante, y “la sociedad y los servicios públicos no importan, y el gasto público importa para tratar de obtener beneficios puntuales y electorales; no hay una visión de mediano plazo y en consecuencia caemos en todas estas cosas que no tienen sentido y redundan en inflación”. Asegura que para este año se estima una caída del ingreso real del venezolano de 15%, producto de la escalada inflacionaria que se prevé. A su juicio, los precios al consumidor aumentarán por encima de 30%. Pero los empresarios agrupados en Conindustria, -bajo la dirección de Carlos Larrazábal- esperan que la inflación se sitúe en 35,1%. Por otra parte, el economista Pedro Palma vaticina dificultades para el sector empresarial debido a factores observados en 2009, como la reducción de divisas para importación y el aumento de cuentas por pagar a proveedores, sin contar -a su juicio- “el acoso del sector gubernamental a la empresa privada”. La información la dio a conocer en el foro “Escenarios 2010”, organizado por El Mundo, Economía y Negocios. “La relativa escasez de divisas otorgadas para pagar a proveedores externos ha hecho que muchas casas importadoras se sientan incómodas por no tener para hacer efectivos estos pagos, ya sea de importación de materias primas u otros insumos. Eso ha hecho que los proveedores le digan a las casas matrices o a sus filiales en Venezuela que no se les distribuirá hasta tanto no paguen esas cuentas, lo cual incide directamente en la elaboración de productos”. Palma sostiene que este panorama se vuelve contraproducente, ya que ocasiona que las empresas tengan que acelerar los procesos de cuentas por cobrar en la calle para cumplir con compromisos, u obtener divisas a montos más altos del dólar oficial, lo que repercute en el aumento de precio del producto final. El economista cree que esta situación obligará a las empresas a endurecer las flexibilidades de venta, tanto para los que venden productos finales como productos intermedios, eliminando los créditos, beneficiando la compra de contado y acortando el margen del pago del consumidor final.
Presupuesto nacional El Presidente Chávez anunció a finales del año pasado que el presupuesto nacional para 2010 está estipulado con medidas fundamentadas en la prudencia “con un promedio de 40 dólares el barril del petróleo”. Según se lee en el portal de noticias Globovisión, el presupuesto es de 159.410 millones de bolívares. Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez Araque, expresa que “este presupuesto ha sido concebido en aplicación con las líneas generales del Plan de Desarrollo de la nación 2007-2013”. Para el ministro, el presupuesto busca ejercer acción sobre cinco ejes específicos de la economía venezolana para lograr su diversificación: Incrementar la producción de alimentos; atacar el problema de la vivienda; desarrollar y mejorar la infraestructura del país; multiplicar el esfuerzo en el sector energético, sobre todo en lo concerniente al incremento de la electricidad y la reestructuración y realineamiento del sistema financiero nacional. El titular de la cartera de Economía y Finanzas, asegura que el gobierno nacional ha planteado detener la desaceleración que ha venido presentando la economía venezolana y ha dispuesto diversos mecanismos para incrementar la producción y alcanzar un crecimiento del PIB de 0,5% para este año.
Un nuevo consumidor De acuerdo con Alie Charr, gerente general de la empresa investigadora Datos, el ingreso real del venezolano experimentó en los últimos seis años un crecimiento importante, lo que le permitió no sentirse tan afectado por la inflación ya que los niveles estaban por debajo de sus ingresos. El estudio “Pulso del Consumidor”, realizado por la firma a finales del año pasado, señala que el venezolano realizó una cantidad de compras en términos positivos de productos como vestuario y artefactos para el hogar, entre otros. Sin embargo, para 2010 comenzará un nuevo ciclo debido a la caída del PIB. Charr explica que este consumidor va a tener un poder adquisitivo limitado. “Posiblemente el comportamiento del PIB sea muy similar a 0, por lo que deberíamos esperar caídas importantes o digamos decrecimiento en lo que es el total de toneladas consumidas. Habrá una caída en la compra de bienes durables; obviamente si tengo menos dinero debo empezar a recortar gastos como compras de carros, vivienda, línea blanca grande, etc.”. La ejecutiva dice que habrá más prioridad hacia la compra de productos básicos. “Vamos a retornar a un consumidor tal vez de finales de los 90, principios de 2000, donde hubo una desaceleración del consumo muy importante. Las personas iban a comprar estrictamente lo necesario”. Por último, Charr asegura que esta disminución va a traer a su vez un proceso de adaptación o frustración frente a los niveles que el consumidor venía experimentando. “Obviamente estará más reactivo, más incómodo, menos confortable porque está teniendo que enfrentarse a decisiones de selección con respecto a su decisión de compra”.
Devaluación de última hora Al cierre de esta edición, llegó la información sobre la devaluación del bolívar, un tema que trae mucha tela para cortar. Como se sabe, los ítems clasificados como “no-esenciales” (automotriz, comercio, informático, plástico, telecomunicaciones, químico, metalúrgico, textil, servicios, construcciones, electrónico, tabaco y bebidas, entre otros) tienen ahora un tipo de cambio de 4,30 bolívares por dólar; mientras que los alimentos (importaciones), salud, ciencia y tecnología, maquinaria y equipos (librería), remesas familiares, estudiantes venezolanos en el exterior, consulados y embajadas acreditadas en el país, jubilados y pensionados tienen un nuevo tipo de cambio de 2,6 bolívares por dólar. Con esta medida el gobierno pretende motivar la producción interna y minimizar las importaciones generando, en teoría, más empleo y ayudando a fortalecer el déficit comercial. Sin embargo, esto implica un alejamiento de la inversión extranjera, pues los beneficios de estas empresas foráneas se han devaluado. La Asamblea Nacional ya estudia la modificación de la Ley de Ilícitos Cambiarios para permitir la intervención del Banco Central de Venezuela (BCV) en el mercado permuta buscando equilibrarlo. Según el presidente de la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN), diputado Ricardo Sanguino, de esta manera el BCV podrá intervenir en el mercado paralelo mediante la colocación de bonos de la deuda pública y de instrumentos financieros denominados en dólares y transables en bolívares. “La idea es que ese dólar paralelo se acerque más a los rangos establecidos por el Ejecutivo Nacional que a los niveles en que se encuentra hoy”, dijo. Pero reconoce que para ello “hace falta también tener una mayor eficiencia por parte de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) en la adjudicación de divisas, sobre todo al sector productivo nacional”.
Nervios nerviosos Entre tanto, al siguiente día del anuncio del nuevo régimen cambiario cientos de consumidores se lanzaron nerviosamente a los comercios de las principales ciudades del país, especialmente para adquirir electrodomésticos y productos de electrónica y computación. Por su parte, grandes empresas trasnacionales con presencia en el país y para las cuales Venezuela representa uno de sus principales mercados en Latinoamérica, vieron como sus puntos descendían en las diferentes bolsas mundiales, debido al impacto de la devaluación del bolívar. Analistas en Caracas y Nueva York ven la devaluación es como una “ayuda” para proveer de más ingresos en bolívares de las exportaciones de petróleo, para financiar el presupuesto del Gobierno. “El súbito anuncio (de devaluación) surgió como una sorpresiva movida política”, dijo Ian Bremmer de Eurasia Group. “Es una medida inteligente en términos económicos, pero acelerará la inflación; una medida casi nada de popular con las elecciones (legislativas) en septiembre”, agregó. “Dados los precios del petróleo razonablemente altos, Chávez, normalmente adverso al riesgo, debe haber estado bajo una presión financiera considerablemente más alta de la que los analistas del mercado sospechaban”, puntualizó Bremmer. Por su parte, la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco) señaló como una medida aislada y abrupta el nuevo tipo de cambio. Su presidente, Roberto León Parilli, lamentó la forma inconsulta y sin el consenso del sector privado, como el Gobierno anunció al país la medida; pero es conciente de que el precio del dólar había que sincerarlo para reactivar el aparato productivo interno. Aseguró León Parillo que el impacto va a recaer sobre el consumidor, porque sus ingresos seguirán siendo los mismos, y ahora tendrá que pagar todo más caro o se va haber afectado por el tema del desabastecimiento. "Se podía anunciar el tipo de cambio, pero dar fechas muertas para ajustar todas las cosas".
¿Y ahora qué? Se esperan drásticas medidas y problemas que podrían agravar la situación. En primer lugar, los productos regulados podrían mostrar en breve un alza en sus precios la inflación subirá fuertemente este año a consecuencia del ajuste. Hay que preguntarse también qué pasará con las deudas adquiridas en 2009 por aquellos a quienes Cadivi aún no les ha cancelado y cuya cifra se estima entre 5.000 y 8.000 millones de dólares. Si estas deudas se cancelan a la nueva tasa de cambio, el impacto en el flujo de caja será poderoso. Queda por confirmar, como señala el diputado Sanguino, la eficiencia y rapidez con que Cadivi y el BCV, actuarán en la asignación y liquidación de divisas.
¿Banca rota o roja? 2009 cerró con la noticia de las intervenciones de varios bancos. Primero a puertas abiertas, muy pronto a puertas cerradas. Esta situación tomó por sorpresa a usuarios y ahorristas que confiaron en que la operación no pasaría de unos días y que su dinero estaba a buen resguardo. Sin embargo, los acontecimientos se desarrollaron con rapidez. De una garantía de Bs. 10.000 se pasó a 25.000 y más tarde se llegó a Bs. 30.000. El caso es que los bancos fueron liquidados y otros pasaron a manos del Estado para crear lo que ahora se conoce como el Banco Bicentenario (integración de Banfoandes, Bolívar, Central y Confederado). El resto de la banca privada ofreció sus servicios para ayudar a solventar la situación de los ahorristas, quienes aún esperan poder recuperar al menos parte de su capital.
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