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Franquicias
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Conquistar la provincia
Las franquicias van más allá de la capital y conquistan otras regiones del interior del país que también representan atractivos mercados
26/02/2010. De acuerdo con la Cámara Venezolana de Franquicias, Profranquicias, actualmente Venezuela cuenta con 400 empresas bajo ese modelo de negocios, de las cuales 62% son de origen nacional. Las proyecciones estiman que las marcas provenientes del interior encabezarán el crecimiento del sector, el cual se ha acelerado notablemente en los dos últimos años. Al respecto, Alfonso Riera, presidente de Profranquicias, expresa que hay un número proyectado de hasta 100 marcas durante los próximos tres años. Un énfasis especial se producirá en lo que él denomina “ciudades emergentes”, aquellas que tienen entre 200 mil y un millón 200 mil habitantes, como Maturín, Mérida, San Cristóbal, Puerto Ordaz, Margarita, Cumaná y San Felipe, entre otras. Se estima que el sector podría experimentar un crecimiento de 8% en términos de nuevas empresas franquiciantes al cierre de 2009, para sumar un total de 410 marcas operativas en todo el país (frente a 380 marcas al final de 2008). Riera indica que de esas 30 nuevas franquicias que se contabilizarán durante este año, 50% provendrían de la provincia. “De las 400 franquicias que operan en Venezuela en este momento, 246 (61,5%) son de origen nacional, de las cuales 65% son originarias de la capital, mientras que la contribución de la provincia es de 35%”, señala. El directivo explica que “Caracas había estado bombardeada de información, medios de comunicación genéricos y especializados. Sin embargo, nos dimos cuenta de que la provincia era una cantera emergente con un potencial tremendo, no sólo como mercado para montar tiendas, sino como mercado potencial para que nacieran nuevas empresas franquiciantes. La intención de Profranquicias es estimular el crecimiento en el interior del país, a través del acercamiento con medios de comunicación locales que sirvan de plataforma de información, así como eventos especializados y encuentros con empresarios de cada una de las regiones”. Los estados más destacados hasta el momento, en términos de desarrollo de franquicias locales, son: Carabobo con 28 empresas franquiciantes, Zulia con 23 y Lara con 11. “En estados como Monagas, Sucre y Bolívar, así como en la región de los Llanos, vemos una contribución menor de marcas, pero es allí precisamente donde están las grandes oportunidades de desarrollo. En estados como Carabobo hemos visto nacer importantes franquicias como Dog & Ball, Ceramihogar, PintaCasa y Tiendas Montana, además de marcas emergentes como Kriollomanía, Malteadas La Original y Q’ Cepillao. Asimismo, en la región insular tenemos otras empresas como Autolavado La Bandera, Unocasa2, Necar y Oxford”, apunta Riera. El presidente de Profranquicias refiere que un importante marcador del potencial de aparición y desarrollo de nuevas franquicias, así como de la llegada de marcas de otras regiones del país y del extranjero, se relaciona con el sector de centros comerciales, y cita como ejemplos La Vela y Sigo, que están en pleno desarrollo en Margarita, así como la segundq etapa de La Cascada o el Centro Comercial Punto Express, en Monagas, además de otro proyecto en desarrollo en Puerto Cabello. “Al final, el balance entre franquicias de la capital y las del interior podría llegar a 70/30 a favor de los modelos regionales en un quinquenio”.
Un poco de historia Vale la pena recordar que el término franquicia nació durante la Edad Media en Francia. El sistema de franquicia, tal como se conoce hoy en día, tiene su origen a mediados del siglo XIX, en Estados Unidos, concretamente en el año 1862, cuando la compañía I.M. Singer&Co, dedicada a la fabricación de máquinas de coser, comenzó a utilizar esta fórmula empresarial para solventar las necesidades de distribución y cobertura de sus productos. A través de los años muchas otras compañías empezaron a adoptar el modelo empresarial de franquicia. Este fue el caso de varios fabricantes de automóviles, como Ford o General Motors y de algunas compañías importantes de refrescos, como Seven Up o Coca Cola, las cuales comenzaron a expandirse en numerosos países, con un sistema y formato equivalentes. Así, alrededor de la marca como eje central, se constituye el verdadero contrato de franquicia, configurado a su vez con otros conceptos como el de la transmisión del know-how o “saber hacer”. En concreto, se llegó a un punto en que tener un producto para lograr el acceso a un mercado ya no era suficiente; hizo falta algo más: una marca, un envoltorio personalizado, un emblema, una idea o un formato innovador y atractivo. Hoy por hoy la franquicia, como sistema de comercialización de productos y servicios, cubre todos estos parámetros.
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