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Historia
Gracias por venir
Los inmigrantes europeos contribuyeron de forma definitiva con el desarrollo del sector comercial en Venezuela.
30/9/03. El correr de los años lo ha demostrado: muchas de las iniciativas empresariales y de negocio concretadas en nuestro país durante todo el siglo XX provienen de aquellas personas que, por circunstancias históricas, dispusieron el terreno para sembrar y recoger frutos lejos de donde nacieron. Esta realidad, presente en diversos ámbitos del sector comercio, tiene un sentido determinante en cuanto al supermercadismo nacional se refiere, conformado en su mayoría por las generaciones siguientes a aquellos primeros emprendedores europeos quienes con tesón sacaron adelante los negocios que uno a uno pasarían a formar parte en la vida de todos los venezolanos.
Al analizar el papel de las colonias extranjeras en la consolidación de un sector de tal importancia, no puede obviarse ese conjunto de factores conexos (sociales, demográficos, económicos, culturales) que definen tantas características del venezolano de hoy, así como también las características que como país dispusieron y posibilitaron el desarrollo del sector en esta tierra de gracia.
Desde el siglo XIX, el presidente Guzmán Blanco comienza a propiciar de manera formal (mediante decreto de 1874) la ola inmigratoria hacia el país con miras a hacer frente a la crisis demográfica de los años posteriores a la Guerra Federal (1859-1863). Es durante este período guzmancista que Venezuela comienza a establecer los primeros cimientos de infraestructura comercial mediante la construcción de varias carreteras, vías férreas y cierta base para las comunicaciones. Para el momento se nota una fuerte presencia de la comunidad italiana que había comenzado a llegar desde las primeras décadas del siglo XIX.
Otro precedente a este respecto lo marca La Ley de Inmigración de 1936, promulgada por Eleazar López Contreras. Ésta coincide con la guerra civil en España, por lo cual, hasta finales de ésta década, y en los años inmediatamente posteriores a su fin en 1939, los inmigrantes traen en su mayoría acento español.
En el momento histórico posterior a la II Guerra Mundial, en particular 1948, es cuando comienza el éxodo masivo europeo que dará pie a los cambios que en todos los ordenes ocurrieron en la sociedad venezolana.
Evolución del Comercio
A partir de los años 30, todos los sectores de la vida nacional comienzan a moverse al ritmo que impone la onda expansiva de la economía petrolera, cuyas exportaciones superaron a las del café por primera vez en 1926. A partir de entonces, los productos importados, muchos de los cuales iban dirigidos a los comisariatos o proveedurías dispuestas por las empresas petroleras para sus empleados norteamericanos, comienzan a tener mayor presencia. Esto, desde el punto de vista socioeconómico, agregaría nuevos elementos a la cultura venezolana construyendo los primeros visos de lo que sería el libre mercado, siempre conducido por el gasto que el sector petrolero realiza en todos los ámbitos de la economía venezolana.
El censo económico realizado en 1936 reseña un universo de 8 mil 25 establecimientos industriales mientras que los establecimientos comerciales de alimentos estaban definidos por los nuevos abastos y tan solo algunas de las viejas pulperías que ya sucumbían ante la imponencia del proceso urbanizador.
Para 1950, los bienes importados representaban 30 por ciento del consumo directo, aunque al agregar los insumos para la industria y la agricultura; máquinas y demás implementos utilizados por las empresas de servicio, este porcentaje se ubica en 47,43 por ciento equivalente a 2 mil 20 millones de bolívares. El resto del consumo correspondiente a la producción interna se ubica en 18,46 por ciento de parte de la agricultura (786 millones de bolívares) y 34,12 por ciento (un mil 453 millones de bolívares) para la industria nacional.
En los años posteriores, desde 1960, comienza a regir la política de sustitución de importaciones dirigida a proteger la producción de la industria nacional, ante la imposibilidad de ésta última de competir con los productos de otros países. Gracias a la creciente renta petrolera este circunstancia económica se mantuvo hasta 1980, pero el contexto bélico internacional, con la consecuente desestabilización del mercado de hidrocarburos, desató un proceso inflacionario que ha pautado el desenvolvimiento del mercado prácticamente desde entonces.
Durante estos años, atendiendo a la reducción del poder adquisitivo de las personas, los mercados libres adquieren un rol de importancia al ofrecer productos de la cesta básica a precios regulados. En paralelo, los supermercados tienen una presencia estacionaria como consecuencia del control de precios vigente hasta principios de los años noventa.
Al modificarse esta realidad, y el comercio basar su actividad en las leyes de la oferta y la demanda, el sector supermercadista agiliza sus actividades y estrategias para ganar terreno ante una competencia que cada vez incorpora más elementos del mundo del retail globalizado, el cual, desde hace unos años se estima llega a nuestros mercados. No obstante, el mérito sigue siendo de quienes lo pensaron primero, de quienes hicieron del tesón y el trabajo una empresa con empuje para mejorar su vida y la de la gente. A todos los que conformaron esa primera generación de jóvenes emprendedores, gracias por venir.
El mercado de San Jacinto fue el centro de reunión comercial más importante de Caracas desde el año 1873, cuando fue levantado en donde quedaba el antiguo mercado de la Plaza Mayor, que luego fue la Plaza Bolívar de Caracas. Entre los productos más recordados resaltan las caraotas negras de Chacao, los duraznos blancos de Galipán, las naranjas galipaneras, los cambures titiaros, los aguacates de Guarenas y los quesos de cabra y de mano traídos de El Hatillo así como la leche de cabra y de vaca. El Mercado de San Jacinto comenzó a decaer en 1948, y desapareció definitivamente a finales de 1953.
Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury, socio mayoritario de la firma familiar Mendoza & Compañía dedicada desde 1855 a fabricar jabones, decide en 1938 ampliar los límites del negocio, dando luz verde al proyecto para establecer una industria cervecera. En 1939, el barco Titus de bandera holandesa transportó todos los equipos adquiridos para montar la primera planta de Cervecería Polar, hasta el Puerto de La Guaira, tras escapar de la amenaza de bombardeo, en los inicios de la II Guerra Mundial.
La red de mercados libres en Caracas fue creada en la década de los 40 para descongestionar al antiguo mercado de San Jacinto, porque creaba un caos en el casco histórico del centro de la ciudad. Quinta Crespo, Guaicaipuro, La Pastora, El Cementerio, Catia, fueron algunos de ellos.
Quinta Crespo fue el primer mercado libre en ser creado al desaparecer el de San Jacinto. El terreno fue donado por el general Joaquín Crespo y su construcción la inició el gobierno del general Eleazar López Contreras, aunque le correspondió inaugurarlo al general Marcos Pérez Jiménez, quien liderizaba la junta de gobierno que presidía el país. Esto ocurrió el 8 de junio de 1951.
En 1948 un grupo de empresarios decidió invertir en un local llamado "Todos" en la ciudad de Maracaibo, con el objetivo de innovar en los métodos de compra empleados entonces. La tienda tenía 40 trabajadores y permitía a los consumidores seleccionar con sus propias manos.
Según el censo de población e Industrial y Comercial y de Empresas que prestan servicios realizado en 1936, para ese año se contaban 935 empresas industriales en Caracas. El número de empresas comerciales era de 3 mil 459. Entre ambas sumaban 7 mil 386 empleados.
En 1917 se promulga la Ley de Talleres y Establecimientos Públicos que reguló
una jornada de 8 horas y media con descanso obligatorio. En 1936 la Ley de trabajo ya contempla la creación del Seguro Social Obligatorio y en 1940 se dicta la primera Ley del Seguro Social, cuya versión definitiva se encuentra en vigencia desde 1967.
El 5 de mayo de 1949, los doctores Iván Darío Maldonado, José Parés Espinoza, Víctor Llanos Alvarado y César Sánchez, conjuntamente con la empresa International Basic Economic Corporation (IBEC), cuyos propietarios eran la familia Rockefeller y la Golden Estate, una empresa láctea norteamericana, fundaron una empresa bajo el nombre Industrias Lácteas de Carabobo.
En 1950 el mayor número de inmigrantes europeos estaba conformado por los italianos, quienes agrupaban 46.938, seguidos por la población española con 37.887 personas, la portuguesa con 10.954 personas, la francesa con 4.710 personas y la alemana con 4.263 personas.
El Movimiento de Consumidores nace en los Estados Unidos en el año 1928, con la fundación de una organización denominada Unión
de Consumidores. Posteriormente en el año 1942 se creó el Consejo Danés del Consumidor,
en Dinamarca, y se extiende a partir del año 1960 por distintos países de Europa, conformándose
en Francia el Instituto Nacional del Consumo.
En Venezuela este movimiento inicia el 2 de agosto
de 1947, con la puesta en vigencia de la Ley contra el Acaparamiento y la Especulación. Luego,
el 5 de agosto de 1974, entra en vigencia
la Ley de Protección al Consumidor.
A partir de la Segunda Guerra Mundial surgen de la industria militar los primeros sistemas
para evaluar la calidad bajo el nombre Normas ISO. Esta inspección de calidad se basaba en tablas estadísticas de muestreo, en las cuales se reflejaban el número de lotes inspeccionados así como el tamaño de las muestras y demás ítems.
Era el inicio de los sistemas de verificación de calidad durante el propio proceso productivo.
El primer sistema de código de barras fue patentado en 1949 por Norman Woodland
y Bernard Silver. Era una especie de "blanco" (bull's eye code) elaborado a partir de una
serie de círculos concéntricos. Una faja transportaba los productos a ser leídos por
un fotodetector. En 1961 aparece el primer escáner fijo de códigos de barras instalado por Sylvania General Telephone. Este aparato leía barras de colores rojo, azul, blanco y negro identificando vagones de ferrocarriles. La cadena de supermercados Kroger (Ohio, EEUU) fue la primera en instalar su sistema de retail basado en códigos de barras.
En 1950 Sears Roebuck de Venezuela anunció la inauguración en Bello Monte de su primera tienda en nuestro país, la cual promocionó con precios de oferta.
Para 1957 algunos de los precios en los mercados libres de Caracas se presentaban de la siguiente forma: Carne de Res y Lomito a 6 bolívares el kilo; pulpa negra, ganso y solomo de cuerito a 5 bolívares el kilo; la leche en polvo, tanto nacional como importada: lata de 450 gramos, 1,87 bolívares y la de 2270 gramos 8,25 bolívares. Los huevos a 2,40 bolívares la docena de importados y 4 bolívares la docena de nacionales. Por último, los quesos se cotizaban a 4,90 bolívares el kilo de amarillo, a 4,05 bolívares el kilo de blanco y a 1,75 bolívares el de mano.
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